Iré a votar el domingo. Por supuesto, si Dios quiere, Inch´Alá, si la salud y otras circunstancias me lo permiten. Será un agradable paseo (últimamente la cosa me lleva 20-30 minutos, no más) que sumar a otras actividades dominicales. Y mi conciencia ciudadana quedará satisfecha: así podré comentar, evaluar, apoyar, criticar y hasta denostar […]