Tras las cortas victorias electorales de 2012 de En Nahda en Túnez y los Hermanos Musulmanes en Egipto, muchos auguraron que a la Primavera Árabe le seguiría inevitablemente un eterno invierno islamista. Era la profecía intelectualmente más perezosa, la que se inscribía en el dogma pantouflard y eurocentrista que afirma que los árabes y musulmanes […]
