Hay un truco útil para saber cuándo el pragmatismo empieza a ser indefendible, cuándo es tan solo mera aceptación resignada de una situación anacrónica, injusta o disparatada. Consiste en preguntarse: ¿cómo puedo explicárselo a mis hijos? Ahora tenemos en España un ejemplo paradigmático: ¿cómo puede un español de mi generación explicarle a hijos de entre […]
